
Tras la entrada que se dio al minuto 41, el arquero de 33 años, que futbolísticamente se inició en 1994 con el IFK Stockholm, sufrió fractura de tibia y peroné, por lo que se perderá el resto de la temporada.
A pesar de la gravedad de la lesión y la rudeza de la entrada, el árbitro a cargo de las incidencias sólo amonestó al infractor, decisión que ha causado gran malestar e indignación entre la opinión pública austriaca, quienes esperan una sanción ejemplar para Lukas.
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